Si recibiste un producto dañado, lo más importante es revisar bien el estado en que llegó y conservar toda la información relacionada con el pedido.
Cuando el daño es visible, conviene actuar cuanto antes. Tener evidencia clara ayuda a explicar mejor lo ocurrido y facilita una revisión más ordenada del caso.
Qué hacer
- Revisa el producto apenas lo recibas.
- Conserva el empaque si el daño puede estar relacionado con la entrega.
- Toma fotografías claras del producto y de las partes afectadas.
- Guarda los datos del pedido y cualquier comprobante.
- Explica el problema de forma breve y precisa al solicitar revisión.
Mientras más clara sea la evidencia, más fácil será entender la situación y evaluar si corresponde una solución dentro del proceso de cambios y devoluciones.